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El semáforo de colores que te indica cuándo llevar a tu hijo a urgencias

Los padres podemos ser muy alarmistas cuando se trata de la salud de nuestros hijos. Muchas veces queremos llevarlos al médico ante los primeros síntomas de un resfriado, un dolor de cabeza o cualquier otra molestia que fácilmente se puede atender en casa. Por eso, la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (SEUP) publicó el semáforo de colores, un cuadro que te indica de una forma muy gráfica cuándo debes llevar al niño a emergencias y cuándo no es necesario.

El documento usa el verde, el naranja y el rojo para segmentar las distintas complicaciones de salud que puede sufrir un menor, dependiendo de la gravedad y la necesidad de llevarlo a urgencias.

Se detallan los síntomas de posibles afecciones en la piel, fiebre, deficiencias respiratorias, problemas gastrointestinales, alteraciones en el comportamiento, accidentes y otras complicaciones de salud.

Cómo es el semáforo de colores

Vamos a hacer un repaso de las indicaciones de la SEUP para saber si debes acudir con tu hijo al hospital inmediatamente o no:

Color verde: no ir a urgencias, pero sí consultar al pediatra

Piel

  • Manchas que desaparecen al presionar.

Fiebre

  • Bebés entre 3 y 24 meses con temperatura mayor a 39 °C, pero sin complicaciones.
  • Cuando el termómetro supera los 38 °C durante más de 5 días.

Respiración

  • Tos y mucosidad sin dificultad para respirar.

Gastrointestinal

  • Vómitos y diarrea sin señales preocupantes.
  • Dolor de barriga intermitente.

Otros

  • Ojos rojos y picor ocular.
  • Molestias de oído durante más de dos días.
Semáforo de colores: el resfriado no es motivo para ir a urgencias
No es necesario llevarlo a urgencias por un simple resfriado | Fuente: Canva

Color amarillo: debes llevarlo a emergencias

Piel

  • Manchas rojas que no desaparecen al presionar.
  • Surgen manchas en la piel acompañadas de hinchazón de párpados y labios.

Fiebre

  • Niños menores de tres meses con temperatura superior a 38 °C.
  • Cuando la fiebre supera los 40 °C.

Comportamiento

  • Mareo y pérdida de fuerza.
  • Habla de ideas suicidas.

Respiración

  • Dificultad para inhalar y exhalar.
  • Respira de forma acelerada, las costillas se marcan y se escucha un pitido.

Gastrointestinal

  • Bebé menor de 1 mes que rechaza la lactancia.
  • Vómito y diarrea persistentes durante más de 24 horas. Además, tiene los ojos hundidos y expulsa poca orina.
  • Fuertes dolores de cabeza.
  • Si ingirió un objeto sólido, como un juguete, pilas o imanes.
  • Intenso dolor de barriga que se agrava con el tiempo.

Accidentes

  • Herida profunda que requiere sutura.
  • Traumatismo con deformidad.
  • Si se tragó un producto tóxico o se sospecha de una sobredosis de medicamentos.

Color rojo: acude al hospital de inmediato o llama al 112

Piel

  • Una mala coloración: palidez, tono azulado o grisáceo, piel moteada.
  • Manchas en la piel que no desaparecen con el paso de las horas.
  • Hinchazón de labios y párpados.
  • Sospecha de alergia grave.

Respiración

  • Gran dificultad para inhalar y exhalar.
  • Respiración muy acelerada.
  • Se marcan las costillas en cada toma de aire.
  • Vómitos y salivación constante.

Comportamiento

  • Irritabilidad.
  • Excesiva somnolencia.
  • Convulsiones.
  • No reacciona ante los estímulos.

Accidentes

  • Fractura abierta que deja al descubierto el hueso.
  • Herida profunda con sangrado abundante que no cesa con la presión.
  • Pérdida de conocimiento por un golpe en la cabeza.
Semáforo de colores: golpes graves
Tu hijo debe ser atendido por los médicos si se queda inconsciente tras un golpe en la cabeza | Fuente: Canva

Qué es una emergencia médica

Un niño debe ser llevado a urgencias si ha sufrido una lesión o padece una enfermedad grave que pueda generar una consecuencia permanente, o ponga en peligro su vida, asegura un artículo de la Academia Americana de Pediatría (AAP).

En estos casos, tu hijo puede mostrar cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Perdida del conocimiento.
  • No responde a los estímulos ni a tus palabras.
  • Asume un comportamiento extraño, como volverse más retraído o pronunciar frases sin sentido.
  • Convulsiones.
  • Rigidez en el cuello.
  • Sarpullido con fiebre.
  • Problemas graves para respirar.
  • Herida profunda en la cabeza, el abdomen o el pecho.
  • Hemorragia que no cesa después de aplicar presión durante cinco minutos.
  • Quemadura grave en la cara, las manos, el pecho, los pies, la ingle u otras partes del cuerpo.
  • Confusión y vómitos después de recibir un golpe en la cabeza.

Muchas veces estos signos aparecen después de:

  • Ahogamientos.
  • Envenenamientos.
  • Caídas.
  • Accidentes de tráfico o en bicicleta.
  • Heridas por arma de fuego.
  • Fuertes golpes en la cabeza.
  • Descargas eléctricas.

5 Cosas que debes saber antes de ir a urgencias

Aquí te dejamos una serie de recomendaciones que serán de gran ayuda si tienes que llevar a tu hijo de inmediato al hospital:

1. Busca un centro con asistencia pediátrica

Si acudes a un centro médico que no ofrezca atención para niños, es posible que el paciente deba ser trasladado a otro hospital que sí tenga este servicio. Además, las salas infantiles cuentan con una decoración más apropiada para ellos, con juguetes, televisores con programación para menores, paredes coloridas y otros detalles por el estilo

Pero lo más importante es que allí encontrarás especialistas capacitados para atender a tu hijo, tratarle y hacerle sentir lo más cómodo posible en esa situación de máxima tensión. Los expertos en salud infantil conocen las técnicas para calmar la ansiedad de los menores durante todas las etapas del tratamiento.

2. Comunícate con el pediatra

Tu médico de confianza podrá ofrecerte valiosos consejos antes de ir a urgencias.

3. Mantén la calma

Debes conservar un estado de calma si quieres que tu hijo se sienta tranquilo mientras llegáis al hospital. Por el contrario, lo más seguro es que se desespere si te ve alterado. Le vendrá muy bien que le digas palabras que le reconforten, y explicarle que los doctores harán todo lo necesario para cuidar de su salud.

Semáforo de colores: cómo reaccionar ante las enfermedades
El hecho de que estés a su lado hará que el niño se sienta más tranquilo y reconfortado | Fuente: Canva

4. Los hermanos se quedan en casa

No solo no es necesario que los hermanitos vayan a la sala de urgencias, sino que resulta contraproducente. Además de evitarles ese momento de tensión, tú también tendrás mayor tranquilidad. De esa manera podrás enfocar toda tu atención en el paciente, sin nadie que te distraiga de lo importante. En este sentido, hay que recordar además que los demás niños que habrá allí se encuentran mal. 

5. Lleva un objeto que lo conforte

Muchas veces los niños tienen un juguete o una manta favorita que siempre llevan consigo. Ese objeto le hace sentir seguro y le ayuda a reducir los niveles de estrés. Permítele que lo tenga a su lado de camino a la institución sanitaria y, de ser posible, no se lo quites mientras los médicos lo evalúan.

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